Repartiendo amor.
Qué razón tenía Antoine de Saint-Exupéry cuando dijo: » El amor es lo único que crece cuando se reparte».
Y de verdad que es una cuestión matemática, ni más ni menos. Si lo repartes a uno, se suma, si lo repartes a dos se multiplica y no te cuento a tres. Así «Ad Infinitum».
Y es que el amor repartido crece y te hace crecer a ti y al de al lado y al de enfrente y al de debajo y el de encima…
Todos se benefician de tu amor repartido. ¿Lo pruebas y me cuentas?